La maternidad me quedó grande
Hay días en los que la maternidad se siente demasiado grande. No por falta de amor, sino por todo lo que hay que cargar. Una reflexión honesta sobre desborde y sentirse pequeña.
Hay días en los que la maternidad se siente demasiado grande. No por falta de amor, sino por todo lo que hay que cargar. Una reflexión honesta sobre desborde y sentirse pequeña.
Tiene dos años. Y es la última. Este cumpleaños es más que una celebración—es el cierre callado de una etapa que amé con todo mi corazón.
Una noche, entre el cansancio y el scroll infinito, sentí ese nudo en el pecho: todos parecen estar logrando grandes cosas, y yo… solo estoy aquí, sobreviviendo. Este es un pedacito honesto de cómo se siente compararse, desear más, y seguir adelante con lo que hay.